Asociación
AIUTO BIMBI
Proyecto CASA FAMILIAR en Moldavia
Ayudamos a niños pobres, huérfanos y necesitados. Juntos podemos marcar la diferencia.
Nuestra Misión
Ayudar a los niños pobres, huérfanos y necesitados de Moldavia, el país más pobre de Europa
Casa Familiar
Nuestro objetivo principal: crear una Casa Familiar cerca de Chisinau, para acoger a niños pobres, huérfanos y necesitados de Moldavia.
Solidaridad
A través de campañas de solidaridad en Italia, recaudamos fondos para apoyar a los niños de la calle moldavos y darles un futuro digno.
Voluntariado
Colaboramos con voluntarios, también moldavos, para estar presentes y activos en la comunidad y el territorio.
La Emergencia en Moldavia
Una realidad dramática que no podemos ignorar
Queridos amigos, soy Giampiero Tescione, Presidente de la Asociación AIUTO BIMBI de San Benedetto del Tronto, en las Marcas, Italia. Nuestra intención es ayudar a niños pobres, huérfanos, necesitados y desfavorecidos. Quisiéramos dirigir nuestra ayuda y nuestros esfuerzos hacia algunos niños de Moldavia, que sabemos viven en condiciones dramáticas y desesperadas y son olvidados por todos.
Nuestro primer objetivo es crear una CASA FAMILIAR cerca de Chisinau para acoger niños pobres, huérfanos y necesitados. Somos una pequeña asociación humanitaria y benéfica compuesta únicamente por particulares, sin ninguna ayuda estatal, y contamos con la colaboración y contribución de voluntarios para alcanzar este propósito altamente social.
100.000+
Niños sin padres en Moldavia
3€
Al día por cada huérfano en las instituciones
1 hora
De vuelo desde Roma. Tan cerca, tan olvidados.
Niños de la Calle en Moldavia
Los niños de la calle y en condiciones de abandono en Moldavia constituyen una realidad dramática, fruto de la pobreza extrema, huérfanos "blancos" (padres emigrados) y traumas de institucionalización. Muchos menores son vulnerables a la trata, la explotación sexual y el trabajo forzado, con condiciones a menudo precarias en los orfanatos.
Moldavia, el país más pobre de Europa Oriental, ha visto a miles de menores crecer sin padres, emigrados por trabajo, o en orfanatos precarios con recursos insuficientes. Más de 100.000 niños crecen sin padres, a menudo a cargo de abuelos demasiado ancianos.
Al cumplir los dieciséis años, muchos jóvenes abandonan las instituciones sin apoyo, acabando a menudo en la calle o en redes criminales. Es una realidad que no podemos seguir ignorando.













